19.9.15

Dudar como principio de adaptación.

De pronto uno se encuentra en medio de la madrugada pensando si ha hecho todo mal o ha hecho todo de maravilla. ¿Saben esa sensación de necesitar certezas del bien y el mal?... bueno, quizás es más normal entre los niños o adolescentes... pero a mi me pasa continuamente, incluso ahora, como si redimensionar las categorías de las cosas en el mundo se hubiera vuelto un elegante, fastidioso e inevitable ejercicio de ética y estética cotidiana. 
Finalmente, hoy, 19 de septiembre de 2015, exactamente 3 años después de mi mudanza a esta ciudad, he encontrado un buen café. Un café como lo necesito yo: luminoso, tranquilo y concurrido. Con los periódicos del día, café americano decente y postrecitos deliciosos.
Supongo que siempre estoy más en mi ciudad. 

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